Organizaciones sindicales y sociales marcharon en Asunción para exigir el aumento del salario mínimo, la reducción de la informalidad laboral y mejores condiciones de trabajo, en el marco del Día Internacional de los Trabajadores.
Las centrales obreras denunciaron que el salario mínimo actual no cubre el costo real de vida y que los trabajadores han perdido cerca del 30 % de su poder adquisitivo. También advirtieron que la mayoría de los ingresos se destina a la alimentación, lo que limita el acceso a otros bienes básicos.
Los sindicatos señalaron que la informalidad laboral afecta a gran parte de la población, dejando a millones de trabajadores sin acceso a seguridad social ni estabilidad. Según datos oficiales, menos de la mitad de la fuerza laboral cuenta con empleo formal en el país.
Durante la movilización, los manifestantes también criticaron la gestión del gobierno de Santiago Peña y exigieron un reajuste salarial del 25 %, además de mejoras en salud, pensiones y transporte público, como parte de una agenda para garantizar condiciones laborales dignas.
