La tragedia en la cuenca del río Bhote Koshi, en el norte de Nepal, ha dejado 553 muertos confirmados hasta este viernes 28 de agosto. Nepal reporta 548 víctimas y China contabiliza otras cinco en la zona fronteriza del Tíbet.
Los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de más de 1.900 personas desaparecidas. El desastre comenzó el miércoles 26 de agosto, cuando el desprendimiento de una masa glaciar, a más de 5.200 metros de altura, provocó una violenta riada que arrastró lodo, escombros y personas a lo largo de unos 100 kilómetros.
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La Federación Internacional de la Cruz Roja calcula que más de 93.000 personas resultaron afectadas. Los cortes de electricidad y telecomunicaciones, además de la destrucción de puentes, mantienen aisladas a varias comunidades. Las autoridades también enfrentan dificultades para identificar los cuerpos: al menos 393 permanecen sin identificar.
Unos 15.000 militares y policías participan en las labores de rescate con apoyo de helicópteros. Los equipos ya rescataron a 117 turistas extranjeros, pero todavía buscan a otros 517 visitantes internacionales. Además, Nepal mantiene la alerta ante una posible nueva emergencia por una represa natural formada en territorio chino, que podría provocar más desbordes.
