La intensa ola de calor que afecta a Europa ha provocado al menos 1.300 muertes desde el 21 de junio, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además, cerca de 150 millones de personas enfrentan temperaturas extremas que han obligado al cierre de escuelas y han puesto bajo presión las redes eléctricas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que las olas de calor, impulsadas por el cambio climático, se están convirtiendo en un fenómeno cada vez más frecuente. Por ello, instó a los países europeos a reforzar sus planes de protección sanitaria frente a las altas temperaturas.
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Francia figura entre los países más afectados, con alrededor de 1.000 fallecimientos adicionales desde finales de junio.
Las autoridades reportaron récords históricos de temperatura y señalaron que la mayoría de las víctimas eran personas mayores de 65 años.
En España, las muertes atribuidas al calor ascendieron a 1.028 durante junio, la cifra más alta registrada para ese mes, superando los máximos de años anteriores. El país ha soportado más de 40 días consecutivos con temperaturas cercanas a los 40 °C.
