Estando a 9 mil metros de altura, el Piloto de un avión comercial sufrió un infarto, cuando volaba desde la isla española de Tenerife hasta la ciudad británica de Birmingham.
El percance obligó al copiloto realizar una maniobra de aterrizaje de emergencia.
Esto sucedió en el vuelo LS1266 de la compañía Jet2 que transportaba viajeros británicos de vuelta a su país desde la isla atlántica.
El piloto comenzó a sentirse mal y la tripulación se afanó por buscar un médico entre los viajeros a bordo.
Los 220 pasajeros vivieron una escala imprevista, pues el copiloto se vio obligado a aterrizar en el aeropuerto de Oporto, en Portugal.
Tras el aterrizaje, los servicios de emergencia acudieron a atender al paciente en la misma pista y posteriormente lo trasladaron a un centro hospitalario portuense.
Por más de 13 horas los pasajeros permanecieron en el aeropuerto Francisco Sá Carneiro, a la espera de la llegada de otro piloto para continuar la ruta.
