Durante años, un rascacielos vacío dominó el horizonte de Dubái como un gigante dormido. Hoy, Abbas Sajwani, emprendedor de 26 años e hijo del promotor Hussain Sajwani, decidió devolverle la vida y convertirlo en uno de los proyectos inmobiliarios más comentados de la ciudad.
Sajwani compró el edificio, conocido como Big Ben por su parecido con la torre londinense, por 120 millones de dólares. Desde entonces, impulsó una ambiciosa remodelación y logró vender cerca del 95 % de sus unidades, con ingresos que ya rondan los 600 millones de dólares.
El joven empresario apostó por este rascacielos en un momento clave, marcado por la escasez de oficinas en Dubái. Tras adquirirlo el año pasado, activó las obras de renovación y proyectó su finalización para finales de 2026, con la mira puesta en atraer clientes de alto perfil.
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A pesar de su ubicación privilegiada, el edificio pasó casi una década vacío después de que su anterior propietario lo abandonara por deudas impagadas. Esa historia de abandono alimentó su fama de rascacielos fantasma y lo convirtió en un símbolo de oportunidades perdidas.
Ahora, bajo el nombre de Torre AHS, el inmueble inicia una nueva etapa. Con 69 plantas y 328 metros de altura, perderá su icónica esfera de reloj, pero ganará un enfoque alineado con la visión de AHS Properties, la firma fundada en 2021 que apuesta por desarrollos residenciales de lujo y proyectos emblemáticos en Dubái.
