El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó el levantamiento temporal de sanciones sobre el petróleo iraní que está en tránsito y varado en el mar, con el objetivo de introducir unos 140 millones de barriles al mercado global y contener la escalada de los precios del crudo, que superan los 100 dólares por barril debido al cierre del estrecho de Ormuz.
La autorización, según el secretario del Tesoro Scott Bessent, tendrá una vigencia de 30 días, hasta el 19 de abril, y se limita únicamente a la carga que ya se encuentra en buques, sin permitir nuevas compras ni aumento en la producción de Irán, manteniendo la presión sobre el sistema financiero de Teherán.
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En paralelo, Trump levantó por 60 días las sanciones al petróleo ruso en tránsito y modificó la ley Jones para permitir que buques extranjeros transporten crudo entre puertos estadounidenses, con la intención de estabilizar el mercado interno y reducir los precios de la gasolina. A pesar de estas medidas, el petróleo subió cerca del 3% y Washington busca apoyo internacional para reabrir el estrecho de Ormuz.
El gobierno reafirmó su compromiso de usar herramientas económicas y militares para proteger la estabilidad del mercado energético y resguardar la economía nacional frente a la crisis en el Golfo Pérsico.
