Centenares de casas arrasadas y decenas de heridos dejó un tornado registrado en la localidad de Pomas, al suroeste de Francia, alcanzando este fenómeno una velocidad de 400 kilómetros por hora.
Esto aconteció, cuando se desató una tormenta en las estribaciones de los Pirineos que dejó daños principalmente en los techos.
De momento se han registrado 39 heridos, dos de ellos en estado crítico, y 300 viviendas han resultado afectadas.
Un total de 75 bomberos todavía se encuentran desplegados en la zona, apoyados por especialistas que han llegado como refuerzo.
Los damnificados han sido alojados en el polideportivo de Pomas, atendidos por personal de la Cruz Roja.
Las autoridades continúan realizando una auditoría en los edificios afectados para evaluar los riesgos de derrumbe.
