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¿Sabes cómo surge la tradicional Lavada de la Plata?

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Tradicional Lavada de la Plata en el Viejo, Chinandega. FOTO/19 Digital

Con un sentido espiritual que limpia los corazones y purifica el alma, todos los años miles de devotos llegan hasta la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción de María, ubicada en la ciudad El Viejo, Chinandega, donde se encuentra la Santísima Virgen de Trono desde hace más de cuatro siglos, para realizar la tradicional Lavada de la Plata.

Para muchos creyentes y devotos de la Virgen, el limpiar la plata y que el metal quede reluciente, así debe de quedar los corazones cuando salen de la Basílica en el Viejo.

La Virgen no quiso irse de el Viejo, Chinandega

La historia cuenta que en el año 1562, a causa de una depresión tropical, don Lorenzo de Cepeda, quien viajaba a Perú, hizo una escala en el Puerto de Posesión, que ahora se llama El Realejo.

Don Lorenzo tenía una hermana que era de la congregación Carmelita, y a la que hoy en día se le conoce como Santa Teresa de Ávila (Doctora de la Iglesia) en su viaje traía consigo una imagen de la Virgen de la Concepción.

Estando en el Realejo se vio forzado a viajar a el Viejo, y como buen devoto depositó la imagen por seguridad y comodidad en la Parroquia. Los habitantes de en su  mayoría indios y mestizos, fueron atraídos por la belleza de la imagen, y llegaban a la Parroquia a admirar a la «Niña Blanca». Pronto adquirió prestigio de milagrosa, pero don Lorenzo tenía que partir y a pesar de las protestas y ruegos, empacó su bella imagen y se fue a El Realejo para embarcarse rumbo a Perú.

Cuando el barco se hizo a la mar, vino otra tormenta y el velero tuvo que regresar al puerto nicaragüense para evitar un naufragio. De nuevo Don Lorenzo se fue a El Viejo, cargando la sagrada estatua de la Virgen de la Concepción. El pueblo entero se volcó fervoroso a venerar a la Virgen , todos ellos interpretaron  «que la Virgen no quiere irse de El Viejo, la Inmaculada Concepción quiere quedarse».

El pueblo entero ejerció una gran presión en Don Lorenzo y éste como fervoroso hijo de María, cedió «a los deseos de la Virgen», donó la imagen al pueblo de El Viejo y partió hacia su destino original, Perú.

La “Lavada de la Plata” para purificar los corazones

Todos los 6 de diciembre, miles de católicos acuden a la Basílica Menor a venerar a la imagen, pagar promesas y a participar en la “Lavada de Plata”

La “Lavada de la Plata” tiene como fin limpiar las piezas de plata que conforman el  Tesoro de la Virgen; estas son limpiadas con un paño impregnadas de agua con limón y bicarbonato, y frotadas hasta quedar limpias.

Lavar la plata para los cristiano es limpiar los corazones y purificar el alma, para llegar relucientes a la Purísima.

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