En ocasión del Día de la Unidad Nacional, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, depositó flores en el monumento a Kuzmá Minin y Dmitri Pozharski, líderes de la resistencia popular que liberaron Moscú de la ocupación polaca en 1612.
Durante la ceremonia, participaron religiosos y organizaciones públicas. Putin también se reunió con hijos de héroes de la operación militar especial, representantes de organizaciones juveniles y jóvenes voluntarios.
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En su discurso por el Día de la Unidad Nacional, el mandatario ruso dio la bienvenida a los participantes de la Semana Internacional de los Pueblos de Rusia.
“Esta festividad simboliza nuestro amor sincero y profundo por la patria. Recordamos con orgullo los orígenes de esta fecha, cuando personas de diversas nacionalidades y credos pusieron fin a las disputas internas y a la inseguridad, restaurando nuestra condición de Estado y la autoridad legítima”, sostuvo.
