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Reclaman día de la libertad ante restricciones por el Covid-19

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Miles de británicos se manifestaron en las inmediaciones del Parlamento y ante Downing Street, reclamando el «Freedom Day», o el «día de libertad» ante las restricciones del Covid, extendidas hasta el 18 de julio por el Gobierno británico ante el aumento de nuevos casos (10.633 en las últimas 24 horas).

La policía detuvo a una decena de manifestantes que acudieron sin mascarillas con pancartas donde podía leerse: «La libertad no es negociable» o «Tu consentimiento provoca esta pesadilla». El rostro más reconocible volvió a ser el de Piers Corbyn, hermano del ex líder laborista Jeremy Corbyn, que ha sido arrestado al menos en cuatro ocasiones y multado con 11.500 euros por violar las restricciones.

El fallido «Freedom Day» estaba marcado en el calendario como el punto final de la desescalada, al cabo de tres confinamientos en un año y en medio de las medidas más restrictivas de Europa, incluida la obligación de guardar cuarentena de diez días y someterse en total a cuatro «pcr» para ir y volver a cualquier destino «marcado» con el color ámbar.

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Decenas de diputados «tories», capitaneados por la ex premier Theresa May, han pedido a Boris Johnson que ponga fin a las severas restricciones, a la luz de datos que revelan que tan sólo uno de cada 200 viajeros procedentes de países en ámbar (como España, Italia, Francia o Portugal) han dado positivo al regreso al Reino Unido.

El ex secretario de Comercio Internacional Liam Fox se ha sumado a las peticiones de la compañías aéreas y de los aeropuertos, que han llevado al Gobierno británico a los tribunales. «Ha llegado el momento de levantar la prohibición de viajar a determinados países y suprimir o reducir al mínimo las cuarentenas porque las vacunas protegen ya a 30 millones de británicos», escribe Fox en The Daily Mail. «Es muy doloroso cómo está sufriendo la

A su paso por un laboratorio en Hertfordshire, en una de sus típicas visitas con bata para la foto, Boris Johnson advirtió sin embargo que «este va a ser un año difícil para los viajes» y chafó las esperanzas de miles de británicos de poder salir de vacaciones al extranjero. «Va a haber molestias y retrasos, me temo, porque la prioridad va a ser mantener el país seguro y evitar que vuelva el virus».

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