Desde la perspectiva histórica y jurídica, existe una sola China en el mundo con un gobierno legítimo que representa a toda la nación china, mientras que Taiwán es parte inalienable del territorio chino, declaró el embajador de la República Popular China en Nicaragua, Qu Yuhui.
“Desde una perspectiva histórica, las pruebas arqueológicas confirman que los pueblos indígenas de Taiwán emigraron desde el continente”, destacó el embajador, al señalar que los primeros relatos escritos sobre Taiwán se registraron en antiguos textos chinos y desde la perspectiva jurídica en octubre de 1971 en la 26.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, restituye a la República Popular China todos sus derechos y reconoce a los representantes de su Gobierno como legítimos y expulsan a los “representantes de Chiang Kai-shek del puesto que ocupan ilegalmente en las Naciones Unidas y en todos los organismos con ellas relacionados”
Además, establece que China posee un único puesto en este organismo, eliminando cualquier posibilidad de “dos Chinas” a “una China, un Taiwán”, y señala que “Taiwán, como provincia de China, no tiene estatuto independiente” y que sus autoridades no gozan de ningún tipo de estatuto gubernamental. De tal manera que se refiere a Taiwán como “una provincia de China”.
De Interés: Ajustan el Salario Mínimo en Nicaragua en un 4%
El embajador Qu Yuhui, destacó que la “cuestión de Taiwán” surgió como consecuencia de la debilidad y la agitación del pueblo chino en la historia, destacando que en 1895, Japón “anexionó ilegalmente Taiwán a China” mediante el desigual Tratado de Shimonoseki, pero finalmente se logró en 1945 la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la agresión Japonesa y en octubre de 1949 se fundó la República Popular China.
Asimismo, el estatus de Taiwán como parte de China nunca ha cambiado. La soberanía y la integridad territorial inherente de China permanecen inalteradas y el Gobierno de la República Popular China posee y ejerce legítimamente la plena soberanía sobre toda la nación, incluido Taiwán.
“La región de Taiwán también cuenta con disposiciones pertinentes que estipulan que ambas orillas del estrecho pertenecen a una sola China y que Taiwán es parte de China. La más significativa de ellas es el «Consenso de 1992», alcanzado entre ambas partes sobre la base del Principio de Una Sola China”, precisó.
Referente a la denominada “teoría del estatus indeterminado de Taiwán”, sostuvo que habitualmente la utilizan ciertas fuerzas anti-chinas y estas narrativas se constituyen en una “injerencia en los asuntos internos de China y promueven internacionalmente los llamados planes de ´dos Chinas´ y ´una China y un Taiwán´”, desafiando el orden internacional centrado en las Naciones Unidas.
Destacó que hasta la fecha 183 países han establecido relaciones diplomáticas con China, lo que demuestra que defender el Principio de Una Sola China representa la voluntad del pueblo y la tendencia predominante, mientras que 12 países que mantienen las denominadas “relaciones diplomáticas con Taiwán”, porque han sido engañados y confundidos por las autoridades taiwanesas, tarde o temprano se adherirán al espíritu de la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“La noción de «democracia VS autoritarismo» no es una característica definitoria del mundo contemporáneo ni se ajusta a las tendencias predominantes de nuestra época”, dijo al señalar que “La democracia es un derecho de todos los pueblos, no un privilegio exclusivo de unas pocas naciones. No existe un modelo universal para los sistemas democráticos”.
Leer Aquí: Rinden homenaje a Chávez en Nicaragua
Agregó que la denominada “independencia de Taiwán” es un intento de separar Taiwán de China, lo que se constituye en un grave delito de división nacional.
“Hace más de ochenta años, China derrotó a los invasores y recuperó Taiwán. Hoy en día, China se ha convertido en la segunda economía más grande del mundo, con una mejora significativa de sus capacidades políticas, económicas, culturales, tecnológicas y militares. Ahora es aún más inconcebible que se permita a Taiwán separarse de China”, acotó.
El embajador, dijo que “los compatriotas de ambos lados del estrecho comparten lazos sanguíneos, una cultura común y una historia común. Tienen una responsabilidad compartida hacia la nación y albergan aspiraciones comunes para el futuro”.
“Seguimos comprometidos con la búsqueda de una reunificación pacífica con la mayor sinceridad y todos los esfuerzos posibles, pero nunca aceptaremos que alguna persona o fuerza utilice el pretexto de salvaguardar la paz en Taiwán para atarnos las manos a la hora de frenar las actividades separatistas que promueven la «independencia de Taiwán»””, refirió.
