En Paris, un policía ha sido imputado por disparar la semana pasada una granada lacrimógena contra un estudiante de 14 años, durante las manifestaciones estudiantiles en Saint-Ouen-l’Aumône, informaron medios locales.
El agente, afronta los cargos de violencia de la autoridad pública, mutilación o incapacidad permanente.
El hombre, se encuentra bajo control judicial y no podrá ejercer sus funciones hasta nueva orden.
El fiscal de Pontoise, dijo que las condiciones de legítima defensa “no se cumplen” en este caso.
Debido a la ausencia de proporcionalidad en el uso del arma.
Elsa Marcel, abogada de Eden, el adolescente afectado busca que se cambien los cargos a tentativa de homicidio voluntario: “No se puede descartar una intención de matar cuando se dispara a 1,50 metros de un niño”, precisó.
Eden, perdió varios dientes y sufrió una fractura de mandíbula, por lo que tuvo que ser operado de urgencia durante dos horas. Ahora tiene la mandíbula inmovilizada, se alimenta con pajilla y sufre crisis de angustia.
