Internacionales

Papa Francisco defiende un mundo justo, solidario y fraterno

Compartir

El papa Francisco lanzó un fuerte llamamiento a los poderosos del planeta para que trabajen por un mundo más justo, solidario y fraterno, en un mensaje que envió a los participantes en el IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares.

En su exhortó, Francisco pidió la cancelación de la deuda de los países pobres, la prohibición de las armas, el fin de las agresiones y las sanciones, y la liberalización de las patentes para que todo el mundo tenga acceso a las vacunas contra la Covid-19.

El jefe de Estado dijo respecto a los bloqueos económicos y financieros contra las naciones, como Cuba y Venezuela, «Quiero pedirles en nombre de Dios a los países poderosos que cesen las agresiones, bloqueos, sanciones unilaterales contra cualquier país en cualquier lugar de la tierra».

Francisco afirmó que la reducción de la jornada laboral y la instalación de un ingreso básico universal son «medidas necesarias» de cara a la pospandemia de coronavirus.

Lee Aquí: Venezuela y Perú retoman sus relaciones diplomáticas

Es justo luchar por una distribución humana de estos recursos. Y es tarea de los Gobiernos establecer esquemas fiscales y redistributivos para que la riqueza de una parte sea compartida con equidad sin que esto suponga un peso insoportable, principalmente, para la clase media», expresó.

En su mensaje, el Papa sostuvo también que «hay que analizar seriamente» la propuesta de «la reducción de la jornada laboral» y, en ese sentido, consideró que «no puede haber tantas personas agobiadas por el exceso de trabajo y tantas otras agobiadas por la falta de trabajo».

«Quiero pedirles en nombre de Dios a los grupos financieros y organismos internacionales de crédito que permitan a los países pobres garantizar las necesidades básicas de su gente y condonen esas deudas tantas veces contraídas contra los intereses de esos mismos pueblos», detalló.

Asimismo el Papa, exhortó a los medios de comunicación, el jerarca católico a que terminen con la lógica de la post-verdad, la desinformación, la difamación, la calumnia y esa fascinación enfermiza por el escándalo y lo sucio, que busquen contribuir a la fraternidad humana y a la empatía con los más vulnerados.

Compartir