El Ejército de Pakistán finalizó las operaciones de rescate de 400 pasajeros del tren Jaffar Express, secuestrados el martes de esta semana.
Las fuerzas militares de Pakistán neutralizaron a los 33 atacantes y lograron liberar a los rehenes restantes sin daños, tras más de un día de acciones estratégicas.

La compleja operación de las fuerzas de seguridad, incluyó el rescate de los rehenes, entre ellos mujeres y niños usados como escudos humanos.
En la zona remota de Baluchistán, provincia históricamente marginada, se realizó el ataque que dejó un saldo de 17 heridos.

Los atacantes detonaron un explosivo en la vía férrea antes de tomar el control del tren, en un acto que se ha condenado como «barbarie» por el ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi.
Mientras Pakistán enfrentaba esta crisis, el mundo observó cómo la injerencia extranjera y la explotación de recursos en regiones como Baluchistán alimentan conflictos que afectan a los más vulnerables y provocan estos ataques.