Curiosidades

No era tumor lo que tenia sino una esponja quirúrgica

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Ariadna Caballero fue diagnosticada con linfoma de Hodgkin, un cáncer del sistema linfático, en 2019, cuando tenía 22 años. Los médicos decidieron intervenirla quirúrgicamente en el Hospital público del Henares de Coslada, dependiente de la Comunidad de Madrid, España, y luego debió comenzar un tratamiento de quimioterapia.

Según detalló a principios de julio el diario La Vanguardia, entre esos chequeos fue que los médicos advirtieron que habían detectado un “bulto”, lo que los hizo pensar que el tumor estaba creciendo.

“Los análisis de sangre ya eran buenos, pero me hicieron además un estudio pec tac. Me dijeron que era un diagnóstico por imagen en el que te inyectan medicamentos y hacen que brille la parte cancerígena. Esa prueba también me dejó KO durante varias semanas y luego me metieron también una cámara por la nariz y me explicaron que tenían que hacerme una biopsia”, detalló la joven.

Con los estudios en mano, los profesionales comenzaron a hacerle quimioterapia, la cual duró dos años, acompañada de radioterapia. Pero luego, decidieron hacer una nueva operación, en abril de este año, en la que pudieron conocer el panorama real.

“Pensaban que el cáncer se había reproducido, ya que la hinchazón había crecido varios milímetros. Me disgusté mucho. Debí someterme a otra anestesia, otra operación, otros días de intranquilidad para toda mi familia y para mí”, describió la joven.

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“Cuando me dijeron lo que en realidad había sucedido no daba crédito. Era alucinante y encima me contaron que no pasaba nada. Que el cáncer ya se había curado de sobra. Pedí explicaciones y señalaron que era culpa de la oncóloga, pero ella me ha dicho que los responsables fueron los cirujanos que me operaron”, detalló la joven que ahora tiene 24 años.

Y agregó: “Lo que si me comentaron es que me podía haber ahorrado varios ciclos de quimioterapia y que me podía haber entrado una infección muy grave por la esponja quirúrgica. Y además en caso de que vuelva a tener un cáncer me han dicho que estoy al límite en tratamientos.

Ariadna desconoce qué tipo de secuelas podrá afrontar ahora luego de las sesiones que le fueron administradas de manera innecesaria.

“Estoy muy indignada. Me podía haber pasado cualquier cosa. Solo quiero denunciar lo sufrido y unirme a todas las familias que han perdido a sus familiares por culpa de la presunta mala praxis del hospital”, aseguró a los medios españoles.

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