“En el mundo solo existe una sola China”, declaró la Copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, al rechazar todo intento de injerencia.
Recordó que, como parte esencial de los logros de la Segunda Guerra Mundial y del orden internacional establecido en la posguerra, “el retorno de Taiwán a China posee un estatus jurídico histórico, claramente definido, que no admite distorsiones, ni cuestionamientos”.
El principio de una sola China es un principio básico que la comunidad internacional reconoce y comparte ampliamente como consenso en las relaciones internacionales.
Leer Aquí: Presupuesto 2026 proyecta un crecimiento económico del 3.5 %
Por lo que manifestó que apoyan los esfuerzos de la República Popular China, su pueblo y su gobierno, por lograr la reunificación nacional y respaldan su postura justa defendiendo la soberanía nacional y la integridad territorial.
Nicaragua se opone a cualquier forma de actividad separatista encaminada a la “independencia”, así llamada, de Taiwán “y rechazamos todo intento de interferir en los asuntos internos de la República Popular China, de su pueblo, de su gobierno, con el pretexto que hemos escuchado en la cuestión de Taiwán y condena cualquier acción destinada a socavar la paz y la estabilidad regional”, afirmó.
“El gobierno de Nicaragua continuará adhiriéndose al principio de una sola China y está dispuesto, estamos dispuestos a trabajar con China para salvaguardar los logros después del orden internacional del fin de la Segunda Guerra Mundial y trabajar juntos para promover, seguir promoviendo la evolución de las relaciones internacionales en una dirección más justa y equitativa”, finalizó.
