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Monseñor Abelardo Mata dice estar bien y se dedica a la oración y la lectura

Zayda Bojorge 12 de agosto de 2026

Dedicado a la oración, la lectura y a la producción, el obispo emérito, monseñor Juan Abelardo Mata, abrió las puertas de su hogar a Adolfo Pastrán, director del programa Informe Pastrán TV, a quien le brindó una entrevista y le explicó cómo es su vida.

Estoy bien, sí, bendito Dios me siento bien”, destacó monseñor Mata, al recordar al cardenal Miguel Obando y Bravo como un gran un  hombre y un sabio, además de haber sido su profesor de física, matemática, y otros.

Dijo que estaba en quinto año del seminario cuando nombraron a Obando y Bravo como obispo, luego éste solicitó al Santo Padre que nombraban a Mata como obispo auxiliar.

Destacó que lo están atendiendo bien, que no hay problemas y recibe la visita de su hermano y una sobrina, porque le gusta más el silencio y la oración. También, le gusta sembrar plantas para tener un clima agradable.

“La oración, el trabajo intelectual. Aquí está mi gran ídolo Rubén, y las sagradas escrituras”, sostuvo, al señalar que la oración ayuda mucho.

Recorrió su finca, donde mostró la miel artesanal que recoge, las piletas donde almacena agua, los sacos de abono, la batidora, la ladrillera, la berlina de su familia y otros.

Le gusta caminar y descansar, así como visitar las plantaciones de papaya y plátanos, además de saludar a su yegua Intibucá y la Zozibini

Recuerda al Cardenal Miguel como un hombre que marcó su vida

Al recordar sobre algunas anécdotas de su vida como obispo,  hizo referencia al Cardenal Miguel Obando, como un gran personaje y un hombre que le marcó la vida.

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Resaltó que cuando terminaban el bachillerato, en el seminario hubo una peste de topa y tres de ellos se enfermaron, incluyéndolo a él-

Para tratarse la enfermedad, se trasladó al hospital San Rafael de Santa Tecla, por lo que se atrasó en su último año, hizo el esfuerzo de ponerse al día, ya que le tocaba entrar al noviciado, por lo que decidió no ingresar por sentirse cansado y su espíritu le pedía reposo.

Pidió permiso para descansar en su casa, al lado de su familia, se recuperó rápido y al ir a solicitar trabajo, el padre Obando y Bravo lo buscó, sacó de su cartera un dinero, se lo entregó y le dijo que era para que se fuera de vuelta.

Calificó este gesto de irlo a buscar como “detalles bellos” y dijo que era la primera vez que lo platicaba en público.

Durante el recorrido por su hogar, monseñor Abelardo Mata mostró energía física y vitalidad.

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