El canciller alemán y líder de la Unión Cristianodemócrata, Friedrich Merz, describió la derrota de su partido en la elección estatal de Mecklemburgo-Pomerania Occidental como “un duro golpe”, aunque descartó cualquier desafío interno al liderazgo del partido.
Tras las elecciones que se celebraron en el estado nororiental, la Unión Cristianodemócrata, no logró entrar en el Parlamento estatal por primera vez en la historia, al conseguir tan sólo el 4,9 por ciento de los votos.
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Ante la derrota sin precedentes del partido político, Merz reconoció que su partido fue incapaz de ofrecer “respuestas satisfactorias a demasiadas preguntas”.
Pese a estos resultados, Merz aseguró que permanecerá en el cargo y que seguirá adelante con sus reformas económicas y sociales, para las que —afirmó— se requerirá “firmeza, constancia y paciencia”.
