Curiosidades

La sangre de Genaro no se licuó y presagian lo peor

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La sangre de San Genaro -que se custodia en una capilla de la Catedral de Nápoles, en Italia, desde 1497- no se licuó esta vez y muchos habitantes de la ciudad sureña de aquel país comenzaron a presagiar que lo peor estaba por ocurrir. Otros, en cambio, creen que el mal augurio ya se cumplió: la muerte de Diego Armando Maradona, que pasó a la eternidad el 25 de noviembre pasado.

La sangre de San Genaro, que se conserva sólida en un relicario, se suele licuar tres veces al año: en mayo, septiembre y diciembre, en memoria del milagro producido por la intercesión del santo que evitó una catástrofe tras la erupción del volcán Vesubio en 1631.

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“En este momento, como podéis ver, está absolutamente sólido, no da ninguna señal, no hay ni una gota que se pueda ver que baje. Se ve clarísimo. Esperemos con confianza el signo”, dijo el  abad de la Capilla de San Genaro, Vincenzo De Gregorio.

La licuefacción de la sangre de San Genaro es un fenómeno inexplicable. En diciembre de 2016 el prodigio tampoco se produjo, y en 2018 se licuó con varias horas de retraso. Otras veces, se puede licuar incluso fuera de las fechas indicadas. El mismo papa Francisco fue testigo del inexplicable fenómeno en marzo de 2015. En aquella ocasión, la sangre se licuó delante de la mirada del mismo Pontífice.

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