Un joven hombre, ciudadano de la República de Bashkortostán en Rusia, decidió ir a la cárcel luego de haber agotado todos sus intentos por conseguir un empleo.
El hombre identificado como Oleg, ingresó recientemente a una colonia penal rusa tras recibir una condena de tres años y dos meses de prisión.
Esto luego de realizar amenazas falsas de bomba con el fin de obtener comida y techo.
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El joven cumplió el servicio militar obligatorio al finalizar la escuela secundaria y viajó a Ufa en busca de oportunidades laborales.
La falta de recursos económicos lo dejó en situación de calle y lo motivó a diseñar un plan para que las autoridades lo arrestaran.
El primer incidente ocurrió en un hotel local donde Oleg amenazó al personal con la presencia de una bomba en su mochila.
En la terminal aérea, Oleg gritó que portaba explosivos y solicitó negociadores para garantizar su custodia policial.
