Francia inicia una nueva semana de movilizaciones sociales tras las protestas del sábado 24 de octubre. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, reportó mil 435 detenciones y 267 agentes de seguridad heridos, mientras los manifestantes también denunciaron el uso de gases lacrimógenos y agua a presión para dispersar concentraciones.
En paralelo, el primer ministro, Sébastien Lecornu, se reúne con representantes estudiantiles para abordar las demandas sobre mejores condiciones educativas, renovación de centros escolares y cambios en el sistema de acceso a las universidades. El presidente Emmanuel Macron ya prometió una reforma profunda de la plataforma Parcoursup.
Leer Aquí: Irán lanza advertencia a Alemania
Los sindicatos y movimientos sociales anunciaron nuevas manifestaciones para el sábado 31 de octubre y una huelga general el 5 de noviembre. Exigen aumentos salariales, mejores pensiones, protección del empleo y mayor inversión en los servicios públicos, ante el encarecimiento del costo de la vida.
Las movilizaciones mantienen la presión sobre el Gobierno de Macron, mientras estudiantes, trabajadores y los llamados «chalecos amarillos» preparan nuevas acciones. El Ejecutivo busca responder a las demandas sociales con medidas concretas, en medio de las tensiones por la actuación policial y las restricciones a las protestas.
Con información de TeleSur
