“No vamos a cambiar por el miedo a las represalias”, aseguró el presidente de España, Pedro Sánchez, dejando en claro que la postura de paz del país en estos momentos es innegociable.
Sus declaraciones se dan tras las amenazas estadounidenses de romper relaciones. Por lo que Sánchez reiteró que la posición de España es clara: no a la guerra.
“No vamos a ser cómplices de algo malo para el mundo por el miedo a las represalias de algunos”, insistió al calificar la ofensiva de Washington y Tel Aviv contra Irán como un “desastre”.
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El presidente dijo que no autorizó que las bases militares de Rota y Morón se usaran para operaciones relacionadas con la ofensiva contra Irán.
Y aseguró que cualquier participación de España debe ajustarse a la legalidad internacional y no ha recibido una petición formal en ese marco.
España mantiene su postura de “no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos, a la población civil”, comentó.
