Decenas de esqueletos humanos sin cráneo, aparentemente apilados al azar en un asentamiento de 7 mil años de antigüedad cerca de la ciudad de Vráble, en Eslovaquia.
Desde que se descubrió este macabro entierro en el 2022, los investigadores han estado estudiando su posible origen, especulando con que se trataba de una masacre neolítica.
Los análisis óseos y los resultados de las excavaciones recientes apuntan ahora a una dirección diferente.
Los expertos creen que las decapitaciones era parte de un ritual, explica la Universidad Christian Albrecht de Kiel, en Alemania.
Un nuevo estudio, publicado en la revista Proceedings of the Prehistoric Society, sugiere que los cráneos se extrajeron no mediante la violencia, sino de forma cuidadosa.
