Este 9 de Julio “Detalles del Momento” arriba a ocho años de haberse conceptuado como un pensamiento editorial aplicado a la televisión abierta en Nicaragua como una propuesta única que no conoce antecedentes en la búsqueda del análisis coyuntural y minucioso de la actualidad del día a día.
“Detalles del Momento” es un pensamiento pulido a lo largo de 44 años de aventuras, anécdotas, vivencias públicas y personales, pero fundamentalmente por la perseverancia de andar el camino indeclinable de la Nicaragua perfectible que pudiera encontrar todos los días los ánimos y las razones para hacerla posible, para sacarla de la negación a la que la sometieron aquellos que perversamente hicieron de la sangre inocente la tinta con la que escribieron la historia perturbada y luctuosa de la Nicaragua que ya no está postrada, que tiene la frente altiva y dignamente viva.
La historia de “Detalles del Momento” como pensamiento editorial empezó originalmente un 9 de septiembre de 1990 cuando mi padre Joaquín Absalón Pastora Zúniga, que en paz descanse, me dio luz verde para hacerme con mi propia empresa y espacio, lanzando al aire, en Radio Mundial, la audición vespertina del “Radio Periódico El Momento” que posteriormente en Radio Corporación, Radio 15 de Septiembre, Radio El Pensamiento y en Radio La Poderosa y Radio 800 dominó el hábito del auditorio nicaragüense a las 4 de la tarde.
Para entonces y hasta que el tristemente célebre Enrique Bolaños Gueyer mandó a cerrar Radio La Poderosa, el “Radio Periódico El Momento” tuvo un espacio editorial al que llamaba “Así Pensamos en el Momento” que siempre fue una metralla crítica contra la tecnocracia de Violeta Chamorro, la corrupción de Arnoldo Alemán, la ineptitud de Enrique Bolaños y como siempre lo he dicho contra todo lo que desde mi punto de vista fueron las desviaciones políticas y morales de algunos dirigentes de la revolución que con sus actitudes desencantaron a muchos sandinistas que idealizamos la revolución como otra cosa.
Con la retoma del poder del FSLN en el 2007 la línea editorial del “Radio Periódico El Momento”, “Así Pensamos en el Momento” mantuvo su línea crítica, ya no contra los que pasaron en la oposición a lo largo de los 16 años neo liberales, sino que ahora contra las autoridades entrantes porque no encontraba razones para creer que las cosas serian diferentes a las de la década de los ochenta cuando los nicaragüenses fuimos empujadas a una guerra fratricida que nunca debimos pelear.
Ahora puedo decir que también hoy debo dar Gracias a Dios hasta por mis equivocaciones porque toda la fatalidad que creía se volvería a reeditar a partir del 2007 nunca sucedió; por el contrario la magia de una nueva visión, santificada por el espíritu de la corrección, por la humildad de haber pedido perdón por los errores del pasado y de la voluntad de probar de que se podía gobernar en paz, me plantea que Nicaragua tiene una oportunidad única en la que los ideales y sueños por verla próspera podían unir a las voluntades dispersas en su renacer.
El 2018, un año marcado por los torrenciales ríos de sangre desbordados por asaltar el poder por parte de perversos que se disfrazaron de “libertadores” para despedazar nuestra democracia, me encontró siempre en la idealización de la Nicaragua por la que siempre luché en la misma acera de propósitos con quienes en la guerra insurreccional contra la dictadura somocista fueron mi origen político e ideológico, el FSLN al que más tarde combatí desde ARDE y la Resistencia Nicaragüenses; a los que critiqué fieramente desde mis “Así Pensamos” del “Radio Periódico El Momento y con los que me reencuentro a partir del Diálogo Nacional del Seminario de Fátima, al que acudí invitado por la delegación del gobierno sandinista para ser parte de los que nos jugamos el todo para desmontar la pretensión de las miserias humanas para descarrilar la segunda etapa de la revolución a través de aquel criminal golpe de estado del que muchas veces hemos hablado y que representará siempre un capítulo único, pero también irrepetible, del odio destilado, del factor satánico de aquella barbarie y de la maldad criminal que nunca antes vimos.
Fue en ese contexto que la personificación más materializada de la reconciliación auténtica tocó mis puertas sin sospecharlo cuando me llamaron para ofrecerme un espacio en horario estelar de la televisión abierta, en este caso Canal 6, “Nicaragüense por Gracia de Dios”. La propuesta me movió el piso porque hasta ese momento mi experiencia periodística acumulada, desde mayo de 1982 para entonces en Costa Rica, había sido radial primero y escrita después exclusivamente. Sin embargo, no había forma de declinar porque en aquel momento las granjas cibernéticas, los boot terroristas, la campaña mediática bien diseñada y aceitada nos estaba pulverizando con sus mentiras a través de narrativas que estaban logrando el objetico de confundir y dividir y eso fue algo que cuando estalló nos agarró totalmente sumergidos en un estado de confort que no nos permitió prever que había un odio encapsulado que solo esperaba un pretexto para hacerse notar y tras consultarlo con mi esposa Saraí me dijo; “ahora es cuando, el país lo necesita, no puedes decir que no” y fue así que empujado por la circunstancia de aquella tragedia le dije sí al programa.
Al día siguiente fui citado a una reunión un 30 de junio de 2018 y tras afinar asuntos de armazón y contenido convenimos, partiendo todo de cero que el programa arrancaba el 9 de julio, nueve días después y cuando me preguntaron que cómo le llamaría no tuve dudas y dije “Detalles del Momento”.
Me quiero detener un poco en el nombre y decir, a propósito de sentirme orgulloso de que mi linaje familiar sea profesional e intelectualmente periodístico que el nombre de “Detalles del Momento” fue en realidad un segmento de diez minutos de análisis y comentarios que dentro del “Radio Periódico El Momento”, que dirigía mi padre, Joaquín Absalón Pastora Zúniga tenía su hermano y Tío admirado y amado mío, Orión Elpidio Pastora tres veces a la semana.
A mí me pareció que “Detalles del Momento” era un nombre legítimo por el linaje familiar, por los contextos del presente que podía abordar temáticamente y porque nada parecido hubo antes en la televisión y fue así que por primera vez en Nicaragua la pantalla chica llegaba a tener un formato así.
Los que saben y hacen televisión, de los que he aprendido mucho, saben lo difícil que es plantarse frente a una cámara. Los que desde afuera ven un programa no tienen idea de lo que es producirlo y en el caso de “Detalles del Momento” que se transmitió hasta el 24 de abril pasado fue más porque me demandaba estar de pie desde las tres y media de la madrugada para arrancar puntualmente a las 7 de la mañana para ocuparme editorialmente primero y en entrevistas después del detalle ideológico, político, económico, social, cultural o deportivo de la actualidad.
Ese esfuerzo, que sin duda es una gran universidad en mi vida, minó mi salud por lo que, de la manera más responsable pedí, a las mismas autoridades que me defirieron con su confianza para que me encargara del programa, que me licenciaran para dedicar tiempo a mi salud y reponer fuerzas.
Mucha locura, bajo el formato de la “Rosa de Guadalupe”, se ha dicho de la salida de Detalles del Momento de Canal 6 y no pegan una en la narrativa perversa de posicionar mentiras para crear grietas donde la unidad es impenetrable.
Hoy la línea editorial de “Detalles del Momento” sigue activa, está descansada, con la salud puesta en las manos de quien nos inspira, Dios, y por supuesto, opinando en las redes sociales, rompiendo las líneas de los enemigos que apostaron por mi silencio y eso es algo que realmente les frustra y desvela porque ahora reclaman y preguntan qué porque sigo escribiendo.
“Detalles del Momento” es ahora un pensamiento editorial más refinado e hilvanado que llegó en el 2018, en medio de circunstancias de las que muchos se corrieron o se sumaron a los bárbaros, para quedarse porque en su esencia es parte de una historia que tomó vuelo hace 44 años, que su recorrido es una experiencia nutrida en todos los géneros periodísticos y que ahora desde la trinchera digital afina hacia nuevas trincheras o casamatas donde el odio, la perversidad, la mentira, la traición y el malinchismo de los vende patria son los objetivos contra los que nuestra verdad disparará siempre en defensa indiscutible de esta Nicaragua, la mejor patria de todos los tiempos.
Quiero decir con claridad que no soy dueño de la verdad, jamás ha pasado por mi mente creerme algo así, pero estoy seguro que la gran mayoría de los nicaragüenses, han hecho de Detalles del Momento un hábito de escucha o lectura, porque en su mensaje predomina la paz; porque llama a responder al insulto, a la ofensa y a la descalificación, con amor y serenidad y no solo por sentirlo en lo personal, sino porque es la base de un proyecto de nación que requiere que la inmensa mayoría lo abracemos para hacerlo posible y eso es lo que está sucediendo. “Detalles del Momento” tiene una visión parcial por el progreso, por el desarrollo, por restañar las heridas que otros nos han causado y porque su línea editorial es un pensamiento reconstructor y distante de la fatalidad.
Detalles del Momento hoy está en Facebook, WhatsApp, Twitter, Instagram, TikTok y por las direcciones electrónicas, incluso de las mismas miserias humanas, para que sepan de lo que se habla y de lo que nos interesa en Nicaragua a los que somos, de verdad, auténticamente nicaragüenses.
Concluyo recordando que la vida es bella, que nos representa una inmensa universidad para aprender y para enseñar y que bajo esa referencia despierto todos los días pidiendo a Dios para cumplir con nuestro deber ciudadano, periodístico y político, porque tampoco nos llamemos a engaños, no miento soy objetivo desde lo que palpo, pero jamás imparcial, pues estoy profundamente comprometido con este proceso histórico llamado revolución evolutiva de la que somos guerreros espartanos.
Para esos que sueñan con ver vencida a Nicaragua que ella está sostenida por vencedores, por espartanos que transitan sobre las autopistas de la historia absorbiendo las buenas lecciones de la vida y de la madurez lo que nos representaron los errores para aprender de ellos, para no volver a cometerlos y por esas mismas razones es que millones de nicaragüenses nos encontramos siempre en la fidelidad inquebrantable con la patria que es lo que nos hace realmente ciudadanos de este bello país que es libre por la determinación de sus mejores hijos.
Tengan presente siempre que una cédula de identidad no nos hace ciudadanos, pero si el amor y el respeto que le tengamos a la patria, a sus símbolos, a sus tradiciones y a sus orígenes fundacionales y que ser empresario no significa tener un negocio, sino hacerlo crecer para el desarrollo del país; Ser político no es mentir, es construir salidas a lo imposible; ser cristiano no es ir a los templos, sino ser gente con tu prójimo y ser nicaragüense es amar la paz.
Nicaragua no necesita ni apariencias ni falsos discursos, ella reclama actitudes, conductas y propósitos sinceros como los que alzo en “Detalles del Momento”. Con estos conceptos celebro el octavo aniversario del formato editorial que siempre estará actualizando nuestro diario vivir, ahora desde las redes sociales pidiendo al Creador la sabiduría para andar correctamente esos caminos minados de odio contra los cuales luchamos la mayoría de los nicaragüenses y de la misma manera pidiéndole humildad para nunca perder de vista dónde estoy parado y que nunca la arrogancia tome espacio en mi vida.
QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.
