El proyecto “Pyralis”, en el Parque Científico Tecnológico de Holguín, convierte residuos plásticos en combustible de alta calidad para beneficiar servicios esenciales en la provincia cubana.
Alejandro Ortíz, realiza el proyecto que emplea un proceso de pirólisis (calentamiento sin oxígeno) para transformar materiales como bolsas de nailon y tapas plásticas.
Leer Aquí: El estrecho de Ormuz no estará abierto para países agresores
Según la información por cada 100 kilogramos de desechos procesados se obtienen 100 litros de aceites pirolíticos, destinados a la producción de gasolina y diésel.
La planta contempla la instalación de puntos de recolección comunitaria para la compra de residuos, lo que genera empleos y promueve el saneamiento ambiental.
Como incentivo social, los barrios con mayores índices de acopio recibirán recursos para el embellecimiento de fachadas y jardines, vinculando directamente la participación ciudadana con la mejora del entorno urbano.
