Habitantes de la ciudad de Múrmansk, en el Ártico ruso, se reunieron este domingo en la colina Sólnechnaya Gorka, para celebrar el amanecer.
Este encuentro se llevó a cabo para presenciar el primer amanecer tras la noche polar, que duró 40 días.
A pesar del intenso frío de hasta 26 grados centígrados, la tradicional celebración se realizó.
Esta tradición se realiza desde el 2007 donde se congrega a cientos de personas.
Este encuentro incluye bebidas calientes, canciones, juegos, y simboliza el creciente aumento de las horas de luz tras semanas de oscuridad total.
