El expresidente de Ecuador Abdalá Bucaram (1996-1997) y su hijo Jacobo son condenados a nueve años de prisión tras ser hallados culpables del delito de delincuencia organizada.
Esto, referente a la venta de al menos 21 mil pruebas de detección del COVID-19.
“La Fiscalía General del Estado obtuvo sentencia condenatoria con una pena máxima agravada de nueve años y cuatro meses de privación de la libertad contra Abdalá B. O. y su hijo, Jacobo B. P.”.
“Ambos señalados como colaboradores del delito de delincuencia organizada”, destaca la entidad pública en su página digital.
La condena se logró luego de más de cinco años del proceso judicial y tras la ausencia de Bucaram.
A unas seis audiencias para escuchar el veredicto.
Poco antes de conocerse la sentencia, el exmandatario emitió una carta donde rechazó la condena.
Afirmó que “el país conocerá las cosas horrorosas de este proceso”.
