Un descuido en el zoológico ZooAmerica, en Pensilvania, provocó que un lobo mordiera en la mano a un niño de 17 meses cuando ingresó a una zona restringida.
El menor logró colarse por una abertura en una valla de madera y, sin supervisión, se acercó lo suficiente al recinto como para introducir su mano a través de una segunda cerca metálica, momento en que el animal reaccionó y lo hirió.
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Testigos que se encontraban en el lugar actuaron rápidamente para retirar al niño y evitar consecuencias mayores, mientras el hecho generaba conmoción entre los visitantes del zoológico.
Las autoridades señalaron que los padres no vigilaban al menor en ese momento, ya que se encontraban distraídos con sus teléfonos, por lo que ahora enfrentan cargos por poner en riesgo el bienestar del niño.
