Los bares de Boston, una de las ciudades sede del Mundial de la Fútbol 2026, enfrenta una escasez de alcohol, tras la avalancha de aficionados escoceses que llegaron a disfrutar del torneo.
El partido entre Escocia y Haití, que se disputó en el Boston Stadium, estado de Massachusetts, dejó sin cerveza al bar Hennessy debido a la alta demanda antes, durante y después del encuentro.
La tienda Federal Wine & Spirits agotó existencias de Budweiser y Corona. Las reservas de otras bebidas alcohólicas también estaban a punto de acabarse.
“Llevamos aquí más de 30 años y nunca habíamos visto algo así”, dijo Noelle Somers, directora de operaciones del bar Hennessy, en el centro de la ciudad. Según ella, el volumen de ventas se triplicó en comparación con el Día de San Patricio. Somers añadió que los escoceses “devolvieron la diversión perdida”.
