Mitos y verdades sobre el aumento del deseo sexual en verano

Aunque algunos estudios señalan que en verano el calor suele propiciar los encuentros sexuales debido a que producimos más oxitocina y endorfinas, relacionadas con el deseo sexual, la realidad es que cada persona es diferente y esto puede variar.

A continuación, presentamos una serie de puntos claves que ayudará a despejar algunas dudas sobre este ‘mito’.

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Mayor sudor

“A muchas personas les resulta atractivo ver a otras personas sudando, incluso se relaciona con el deseo sexual”, señalan estudios. Si bien es cierto que, a muchas otras personas el sudor les causa rechazo, este sería todo lo contrario para otras que quieren tener intimidad a toda hora.

Menos ropa

En verano las personas se visten con menos ropa. Parece ser que esto hace que cada uno se sienta más atractivo y nos fijemos también en los demás, algo que solemos relacionar con el deseo sexual, según explican algunos sexólogos.

Además, es más cómodo mantener relaciones sexuales al tener que quitarse menos ropa, al contrario que cuando hace frío, cuando se lleva puesto más prendas encima.

Sin embargo, algunos estudios advierten de que “debemos tener en cuenta que mucha gente se siente incómoda al enseñar su cuerpo y prefieren otras épocas del año donde puedan ir más tapadas.

El atractivo de las personas no depende solo del color de la piel o de la cantidad de ropa que lleve, sino de muchos otros factores, provocando que, independientemente de la época del año, nuestro deseo sexual pueda aumentar o disminuir.

Más horas de luz

Son diversos los estudios que demuestran que la luz del sol incrementa los niveles de testosterona y de estrógenos (hormonas sexuales), favoreciendo el deseo sexual y el estado de ánimo.

También eleva los niveles de producción de serotonina, un neurotransmisor que produce el cerebro y que nos hace sentir placer y excitación sexual. Por eso, habitualmente, la época de verano nos parece más placentera, aunque debemos tener en cuenta que hay personas que disfrutan más de otras épocas del año, por tanto también es una cuestión muy personal.

Fantasías relacionadas con el verano

Aunque las fantasías las puede haber de todo tipo, son comunes algunas relacionadas con el verano. Por ejemplo, una de las fantasías sexuales más frecuentes es mantener relaciones dentro del agua, ya sea en la playa o en la piscina.

Los especialistas señalan que se puede utilizar el preservativo en contacto con el agua de mar, de río, en la ducha, etc. Sin embargo, no es recomendable en la piscina debido a los componentes químicos que pueden dañar el látex.

No olvidemos que dentro del agua siguen existiendo riesgo de embarazo o de contraer una infección de trasmisión sexual, por ello la importancia de utilizar el preservativo.

Con calor o sin calor, lo importante es que siempre se disfrute en pareja, sea en verano o en cualquier estación del año.