Un toque de queda parcial en las zonas más castigadas por la violencia, anunció el primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu.
De esta manera buscan responder a la insurrección urbana y a los destrozos que se registraron el fin de semana, al estimarse unos 3.000 espacios comerciales con daños en todo el país.
Tras una reunión interministerial, Lecornu, presentó un paquete de cuatro ejes represivos y punitivos que endurece la respuesta estatal. La persecución penal, las pesquisas masivas y las sanciones económicas encabezan el plan.
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Los prefectos decidirán los toques de queda en consulta con los alcaldes de cada territorio. La medida se aplica en las zonas donde la violencia dejó mayores daños y no en todo el país.
Asimismo, anunció que se crearon equipos especiales que analizarán el material gráfico de las protestas para identificar a los que crean disturbios.
Con información de TeleSur
