Algo insólito ha ocurrido, han sido citado a un gato a formar parte de un jurado.
Todo comenzó con una carta que parecía haber llegado a la persona equivocada. Se trataba de una citación para formar parte de un jurado, pero el nombre que figuraba como destinatario no era el del dueño de la casa, sino el de Félix Martínez, su gato.
La situación, se complica todavía más en el relato que ha recuperado esta semana el podcast español Terapia de Parejas.
El dueño intenta explicar al juzgado que Félix es un animal, presenta documentación de su veterinario y, después de varias semanas sin conseguir que anulen la citación, acaba presentándose allí con el gato dentro de su transportín.
Aunque Félix Martínez y buena parte de las situaciones que aparecen en el relato forman parte de una recreación, la historia tiene un origen real.
Esto, ocurrió en Estados Unidos hace más de 15 años y su protagonista también fue un gato que, por un extraño error, terminó incluido entre las personas que podían formar parte de un jurado.
Ni siquiera un informe que deja por escrito que Félix no puede hablar, leer ni comprender lo que ocurre durante un juicio parece suficiente.
Después de varias semanas de papeleo, el dueño opta por una solución mucho más difícil de discutir: presentarse en el juzgado con Félix dentro de su transportín.
