Durante 30 días hábiles, una operación ejecutada por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos concluyó con la detención de 2.100 migrantes en el estado de Nueva York.
Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, confirmó las detenciones y calificó a los migrantes como “lo peor”, aludiendo a supuestos vínculos con delitos graves como homicidios, robos, pandillas y agresiones sexuales.
Lea también: Más de 2.200 migrantes siguen en las calles de Ceuta tras tres semanas de crisis
La operación se desarrolló en un contexto de tensión política, ya que se reconoce a Nueva York como santuario por el respaldo que reciben los migrantes de autoridades demócratas, entre ellas la gobernadora Kathy Hochul y el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani.
El funcionario señaló que la escasa colaboración se refleja en la negativa de las autoridades locales a participar en los acuerdos que permiten coordinar acciones entre fuerzas federales y locales en casos civiles de inmigración.
