El mediodía del 22 de agosto de 1978 quedó marcado en la historia de Nicaragua. 25 personas vestidas con el uniforme de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería entraron por distintas puertas del Palacio Nacional: su objetivo era liberar a los presos políticos que Anastasio Somoza Debayle mantenía en sus cárceles.
Solamente 3 de las 25 personas que irrumpieron en el Palacio Nacional, conocían del plan. Ese día se abrieron paso con determinación y autoridad.
El fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Comandante Tomás Borge Martínez, la Comandante Doris Tijerino y otros guerrilleros, permanecían encarcelados y su liberación era parte de este plan estratégico.
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Los 25 miembros del Comandando Rigoberto López Pérez que ejecutó la “Operación Muerte al Somocismo, Carlos Fonseca Amador”, controlaron a cerca de 3,000 personas que estaban ese día en el Palacio Nacional.

Francisco Emilio Mena Álvarez “Cachalote”, formaba parte del Comando y recordó que cuando entraron y ante el fuerte dispositivo de seguridad, el Comandante Edén Pastora exclamó “¡apártense, que viene el jefe!” e inmediatamente los guerrilleros controlaron la situación y todas las puertas se cerraron, ya que el FSLN tenía el control
Mientras que la Comandante Doris María Tijerino, rememoró que cuando la sacaron de la cárcel, pensó que la iban a ejecutar, sin embargo, la subieron a un bus junto a otros compañeros detenidos, en su trayecto hacia Carretera Norte, observó en las calles a gente celebrando su liberación, en ese momento, entendió que habían doblegado a la dictadura somocista.

