Opinión

Fidel, 100 años de un gigante

Radio Nicaragua 12 de agosto de 2026

Stalin Vladimir Centeno

Este 13 de agosto se cumplen cien años del natalicio del gigante de los pueblos. Nos referimos al Comandante Fidel Castro Ruz, nacido en Birán, Cuba, en 1926, quien décadas después encabezaría la Revolución Cubana y se convertiría en uno de los líderes latinoamericanos de mayor trascendencia en la historia universal. Su vida acompañó buena parte del siglo XX y alcanzó las primeras décadas del XXI. Desde sus años como estudiante de Derecho participó en las luchas contra la dictadura de Fulgencio Batista, encabezó el asalto al Cuartel Moncada en 1953, sufrió prisión y posteriormente partió al exilio en México, desde donde regresó a Cuba en la expedición del Granma para continuar la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, hasta alcanzar el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959. A partir de ese momento condujo durante décadas los destinos de Cuba y defendió el rumbo político escogido por su pueblo frente al imperio yanqui, que impuso a la isla un genocida bloqueo económico, comercial y financiero que Fidel enfrentó durante gran parte de su vida, mientras su liderazgo alcanzaba cada vez mayor presencia en América Latina y otras partes del mundo durante los años de la Guerra Fría.

Con la Revolución en el poder comenzaron profundas transformaciones en la sociedad cubana. Fidel impulsó la reforma agraria, que cambió la propiedad de la tierra, encabezó las nacionalizaciones que pusieron importantes recursos y empresas en manos del pueblo cubano, extendió la enseñanza mediante nuevas escuelas y llevó las campañas de alfabetización hasta las comunidades rurales, donde miles de jóvenes enseñaron a leer y escribir. Al mismo tiempo, la salud pública amplió su atención y llegó cada vez a más familias hasta convertirse, junto con la educación, en uno de los pilares del proceso revolucionario. Aquellas decisiones aumentaron las tensiones con Estados Unidos, que rompió relaciones diplomáticas con Cuba en 1961 y ese mismo año respaldó la invasión de Bahía de Cochinos, derrotada por las fuerzas cubanas. Un año después llegó la Crisis de los Misiles de 1962, que colocó a la isla en medio de una fuerte confrontación entre las dos grandes potencias de la Guerra Fría, mientras Fidel permanecía al frente del país y defendía los avances alcanzados por la Revolución.

Esa hostilidad también alcanzó directamente su seguridad personal. Durante décadas fue blanco de cientos de planes y atentados dirigidos a asesinarlo, pero ninguno logró acabar con su vida. Investigaciones realizadas en Estados Unidos documentaron operaciones de la CIA contra el líder cubano, algunas de ellas mediante contactos con integrantes del crimen organizado. Fidel sobrevivió a esas acciones criminales y continuó al frente de la isla mientras Cuba extendía sus relaciones hacia África, Asia y América Latina y enviaba médicos, maestros y otros profesionales a distintos países. Años después enfrentaría una de las pruebas más difíciles de su conducción cuando desapareció la Unión Soviética y la economía cubana perdió buena parte del intercambio y del respaldo que había recibido del bloque socialista. El llamado Período Especial golpeó con fuerza la vida cotidiana durante los años noventa y llevó al Gobierno cubano a buscar nuevas formas de sostener la economía para que el país pudiera seguir garantizando los servicios públicos y hacer frente a las graves carencias que afectaban a la población. Cuba superó aquella crisis sin abandonar el sistema político surgido de la Revolución y posteriormente fortaleció nuevas relaciones de cooperación en América Latina, entre ellas la estrecha alianza que Fidel estableció con el Comandante Hugo Chávez, con quien impulsó en 2004 la Alternativa Bolivariana para las Américas, posteriormente denominada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA.

Nicaragua ocupa un lugar particular dentro de esa historia de relaciones latinoamericanas. La afinidad entre la Revolución Cubana y la Revolución Popular Sandinista, nacidas en momentos distintos de la historia, primero la cubana y años después la sandinista, acercó durante décadas a Fidel con la Compañera Rosario y el Comandante Daniel, y fortaleció una hermandad que también llevó solidaridad y cooperación a ambos pueblos, especialmente en educación y salud. Al referirse al centenario del natalicio del Comandante Fidel Castro Ruz, la Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, recordó su grandeza, sus enseñanzas y los momentos que compartieron a lo largo de los años, expresándolo con estas palabras: “Inmenso Fidel. Cuánto orgullo, cuánto honor de haberle conocido, de haber aprendido, compartiendo con él momentos trascendentes, antes del triunfo de la Revolución y durante todos estos tiempos”. “Cómo nos enseñó Fidel a descubrir las victorias, el tejido de las victorias en todos los instantes de tantas primaveras. Fidel, Fidel, ¿qué tiene Fidel que los imperialistas no pueden con él? Fidel pensamiento, Fidel obra, Fidel realizaciones, Fidel intuiciones, inteligencia magnífica. Uso una palabra que siempre favoreció en sus escritos, colosal. Y Fidel es colosal, fuera de serie Fidel, ser humano genial, generoso y magistral, ser humano para la eternidad, para todos los tiempos”, expresó la Compañera Rosario.

La hermandad que Nicaragua ha mantenido con Cuba también acompaña la conmemoración del centenario de Fidel. El Buen Gobierno Sandinista ha orientado una jornada de homenaje que se desarrolla alrededor de este 13 de agosto, fecha del centenario del natalicio del Comandante Fidel Castro Ruz, y se extiende hasta el día 14 en distintos puntos del país, donde las familias, los jóvenes y estudiantes participan en conciertos, encuentros culturales, actividades deportivas, jornadas ambientales y otras expresiones dedicadas a recordar su vida y legado. Asimismo, Managua ya cuenta con una escultura en honor al Comandante Fidel, instalada en la Avenida de Bolívar a Chávez, donde puede ser admirada por las familias y por quienes diariamente transitan por este punto de la capital. De esta manera, Nicaragua se suma a los cien años de su natalicio llevando la conmemoración a las calles, universidades, centros educativos y diferentes espacios donde el pueblo recuerda al líder de la Revolución Cubana.

Décadas antes de llegar este centenario, Fidel dejó palabras que mantienen vigencia frente a las agresiones que continúa enfrentando Cuba y que hoy vuelven a escucharse cuando pueblos como Nicaragua defienden su independencia, soberanía y el derecho a decidir su propio camino sin injerencias extranjeras. “Y confío en el pueblo… pero plena y totalmente. Estoy seguro de lo que le dije a todo el mundo: no solo de que vamos a resistir, sino de que vamos a vencer”. Más adelante expresó: “Y creo que hoy la unidad del pueblo juega un papel fundamental. El patriotismo juega un papel fundamental”. Al referirse a quienes alentaban una agresión imperialista contra Cuba, fue igualmente categórico: “Hay que aplicarles las leyes sencillamente. ¡Y vamos a revisar las leyes! ¡Y tipificar bien estos actos de traición a la Patria!”. Fidel también advirtió sobre quienes se sumaban “a las campañas del imperialismo contra Cuba” y afirmó: “¡No tenemos por qué permitirlo!”. Frente a cualquier intento de intimidación sentenció: “No van a desmoralizarnos, no nos van a amedrentar”, y al hablar de quienes pudieran favorecer una intervención extranjera cuestionó que se pudiera “hacer el juego a los potenciales invasores de nuestro país”. En aquella misma intervención dejó otra advertencia: “No tienen ningún derecho a subestimarnos y no tienen ningún derecho a despreciarnos”, reafirmando así la disposición de su pueblo de defender a Cuba ante cualquier agresión.

El Comandante Fidel Castro dejó sus principales responsabilidades de Gobierno después de enfermar en 2006 y posteriormente su hermano, el General Raúl Castro, asumió la Presidencia. Alejado ya de sus funciones, el líder de la Revolución Cubana continuó escribiendo sus reflexiones y recibió en su residencia a mandatarios y personalidades de diferentes países. Murió en La Habana el 25 de noviembre de 2016, a los 90 años, una década antes de este centenario. Dos años después, en 2018, Raúl Castro entregó la Presidencia a Miguel Díaz-Canel, actual Presidente de la República de Cuba. Con la partida del Comandante terminó una vida dedicada a la política, a la Revolución y a la defensa de los pueblos libres, pero quedaron sus palabras, sus enseñanzas y una historia que sigue siendo recordada por quienes compartieron sus luchas y encontraron en él a un compañero, un amigo y un hermano. ¡Viva Fidel! ¡Hasta la victoria siempre!

Radio Nicaragua
90.5FM - 620AM
Reproduciendo