Un paquete de medidas para hacer frente a la crisis en el sistema penitenciario en Reino Unido, han sido dadas a conocer por el primer ministro Andy Burnham.
Indicó que la crisis en el sistema penitenciario se encuentra cerca de alcanzar su capacidad máxima.
Esto tras años de escasa expansión y el cierre de 23 prisiones.
Ante esto, anunció que se suspendió el plan de liberación anticipada previsto para septiembre y ordenó una revisión urgente.
Tras ella, decidió excluir de cualquier beneficio a los condenados por violación, delitos sexuales graves contra menores y otros casos de abuso.
De igual manera, los reclusos que sí sean liberados anticipadamente estarán sujetos a una supervisión más estricta, monitoreo electrónico y nuevas restricciones.
El mandatario también prometió destinar 10 millones de libras (más de 13 millones de dólares) para reforzar la asistencia a las víctimas.
Asimismo, anunció el mayor programa de construcción de prisiones desde la época victoriana.
