Los jóvenes de Corea del Sur recurren cada vez más a plataformas de comercio electrónico simuladas para saciar su impulso de consumo sin gastar dinero.
Estos portales de internet, conocidos popularmente como sitios de dopamina, imitan la experiencia de las tiendas reales con el objetivo de mitigar la ansiedad por las compras en medio de un contexto de alta inflación y fuerte presión publicitaria.
Estas páginas de internet disponen de catálogos con cientos de productos, reseñas de compradores, calificaciones y ofertas especiales.
Los usuarios agregan los artículos a un carrito virtual, completan sus datos de envío y observan el recorrido de un repartidor ficticio a través de un mapa interactivo en tiempo real. El proceso culmina sin la entrega de mercancía alguna y, principalmente, sin que ocurra ningún cargo en la tarjeta de crédito del cliente.
La efectividad de esta práctica radica en la estimulación cerebral que produce el ritual de compra en entornos digitales.
