Su propio padre la descuartizó cuando descubrió su relación con un chico de otra comunidad; pareciera una película de terror, pero es cierto.
Apenas tenía 15 años; su cuerpo lo encontraron en una caja de hojalata en una estación de tren. Sus manos y piernas amputadas se encontraron en una bolsa cerca de allí, mientras que su cabeza fue hallada en un estanque.
Aunque intentó no hacerse responsable de lo que generó su ira, por el miedo a perder su prestigio social debido a la relación de su hija con un chico de otra comunidad, del que ya le había advertido que cortara el contacto.
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Y es que dos de sus hijas ya se habían marchado de casa anteriormente y él creía que su tercera hija “estaba siguiendo el mismo camino”.
Pero tras una investigación, las autoridades encontraron a Biggan Ansari, su propio padre, culpable. Las autoridades centraron sus sospechas en Ansari gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad obtenidas en la estación de tren.
Pero el caso dio un giro aún más impactante: también participó otra de su propia sangre. Los investigadores también identificaron a otras dos personas, su hermana y cuñado, que lo ayudaron a llevar a cabo el crimen. Ansari fue finalmente detenido como el principal sospechoso, mientras la investigación sigue en curso.
