DETALLES DEL MOMENTO: LA COSTANERA UNA RUTA INFINITA HACIA EL TURISMO MASIVO.
Por: Moisés Absalón Pastora.
Cuando decimos que Nicaragua es una tierra bendita no lo expresamos solo por el vínculo espiritual que nos une a Dios, desde lo profundamente cristianos que somos, sino porque cargamos una historia que no es cualquier cosa y nos ubica como un pueblo sobreviviente de mil batallas.
Una nación es bendecida por Dios cuando su pueblo, sus leyes, sus líderes se rigen por principios profundamente divinos en la más franca idealización de la justicia, de la paz y del interés por los que menos tienen y desde la voluntad de lo que es el servicio en beneficio del bien común, visión social y humanista que no se tuvo siempre, aunque quienes antes nos la negaron se molestan porque aquí seguimos invocando a Jesús de Nazaret.
Alguna vez todos hemos escuchado a alguien decir: “Dios me ha bendecido” y lo relacionamos con el éxito, la salud, las riquezas o un trabajo. Hasta los atletas lo dicen después de haber ganado un gran partido y es lógico todos deseamos estar bajo la bendición de Dios y si pensamos que no la tenemos se la pedimos sobre todo cuando atravesamos momentos tensos o de angustia.
Así la comprensión más común de lo que significa estar bendecidos por Dios es que recibimos cosas buenas de Él y las tenemos no solo en el plano personal, sino como ciudadanos que sienten en su haber a una nación bajo el halo protector del altísimo y creo que Nicaragua es una muestra fehaciente de lo que expreso porque a diferencia de otros países tenemos recursos naturales no solo abundantes sino que son ampliamente diversos, que extremadamente cuidados y bien administrados son notablemente fundamentales para el desarrollo económico del país.
Tenemos un océano pacífico que nos baña de punta a punta; Un caribe señorial con encantos paradisíacos como Big Corn Island y Little Corn Island; Ríos fronterizos por el norte y por el sur como el Coco y el San Juan; Lagos como el Cocibolca y el Xolotlán; Mas de 30 lagunas de origen volcánico; Suelos de muy fértiles con una sólida actividad agrícola basada en cultivos como café, tabaco, banano y caña de azúcar; Grandes extensiones de selvas tropicales (como la Reserva de Bosawás) que sirven de hábitat para jaguares, pumas, lapas y diversas especies endémicas; Aprovechamos la energía geotérmica, gracias a nuestra cadena de volcánica, igual la energía eólica con parques eólicos en varias partes del país y además la hidroeléctrica; Tenemos un subsuelo rico en yacimientos de oro, plata, cobre y zinc, siendo el oro el principal recurso mineral explotado intensivamente en la economía nacional y todo esto, que apenas es la punta del Iceberg de las maravillas que son nuestras bendiciones, no en todos los países existen y si tuvieran, aunque sea una pequeña parte de ellas, no saben qué hacer con eso.
Pues bien, en Nicaragua estamos sabiendo qué hacer con esos talentos que el Creador nos dio para prosperar al país y en el cuido absoluto de esos recursos hay políticas claramente definidas para su uso y usufructo pues su no aprovechamiento implica negar la calidad de vida para el nicaragüense y la pérdida seguramente en la naturaleza de esas bendiciones.
Hoy quiero concentrarme en lo que dejó de ser un proyecto y es ahora una “Verdad Verdadera” que no puede invisibilizarse por más intentos que se hagan. Podría hablar de muchas obras como producto de nuestra bendición, pero me quedo ahorita con la Carretera Costanera en el Pacífico de Nicaragua.
Simplemente es una mega obra vial de 335 kilómetros diseñada para conectar más de 50 playas. Su objetivo principal es impulsar el turismo, dinamizar la economía local, facilitar el comercio y conectar zonas históricamente aisladas.
Los propósitos específicos, ya en la tercera fase de la obra incluyen: El desarrollo turístico: Facilitar el acceso rápido y seguro a decenas de destinos turísticos en el litoral pacífico -incluyendo zonas claves como San Juan del Sur, Tola y Masachapa- para visitantes nacionales y extranjeros.
Conectará de manera directa tres departamentos y cinco municipios a lo largo de la costa, reduciendo los tiempos de traslado: Impulsará la producción: Integrará las comunidades costeras a la red de producción nacional y fomentará la pesca, el comercio y la gastronomía local.
Estimula la construcción de decenas de puentes y cajas puente diseñadas para evitar inundaciones históricas en la zona, así como obras complementarias como ciclovías y andenes peatonales que le dan indudablemente un refresco visual espectacular y paisajístico que ya hace de la costanera una ruta infinita hacia el turismo masivo y un imán de atracción para nacionales y extranjeros.
Ahora mismo la apertura de nuevos los tres primeros tramos de la Carretera Costanera en el sur de Nicaragua está impulsando la llegada de inversionistas extranjeros y dinamizando la actividad turística en playas del Pacífico, donde el acceso había sido históricamente reducido.
El tramo 1 de la costanera inicia en el puesto fronterizo El Naranjo y finaliza en Playa El Remanso. (San Juan del Sur). El tramo 2 va desde Playa El Remanso, pasando por Playa El Coco, Playa Hermosa y Playa Majahual, hasta llegar al empalme El Coyol-Brito. El tramo 3 Conecta el empalme El Coyol-Brito con El Astillero (Tola) y el tramo final el más largo se extiende hacia el norte desde Tupilapa hasta llegar a Masachapa (San Rafael del Sur).
Actualmente el turismo nacional, nuestra industria sin chimenea, es un activo estratégico diseñado por la copresidencia y perfectamente ejecutado por el INTUR como un ítem determinante para la Nicaragua del futuro, pero desde su presente y cuando hablo del futuro no estoy viendo el de mediano plazo, sino un mañana sumamente cercano.
Ahora mismo ya estamos viendo inversiones de capitales extranjeros y de nacionales que teniendo una histórica naturaleza agrícola como oficio hoy realizan que dentro de sus tierras pasa la impresionante y ya famosa costanera. Corresponderá a los nuestros no solo considerar la agricultura y la ganadería como medio de vida, sino de sumarse al turismo para que nuestra propuesta al mundo como puerto de arribo y destino sea de los primeros en la búsqueda de paz y tranquilidad.
QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.
