Opinión

Resolución 2758 de la ONU

Radio Nicaragua 19 de mayo de 2026

Stalin Vladímir Centeno

En octubre de 1971 ocurrió uno de los episodios diplomáticos más trascendentales del siglo XX dentro de las Naciones Unidas. Durante el vigésimo sexto período de sesiones de la Asamblea General, los Estados miembros aprobaron la Resolución 2758, documento que redefinió oficialmente la representación de China dentro del escenario mundial y que hasta hoy sigue siendo el principal sustento jurídico y político del principio de una sola China defendido por la República Popular China, además de colocar una lápida jurídica, territorial y del derecho internacional sobre las pretensiones de separar a Taiwán de China dentro de Naciones Unidas

La resolución fue impulsada por Albania, Argelia y otros países que reclamaban la restitución de los derechos legítimos de la República Popular China dentro de Naciones Unidas. El texto aprobado reconoció a los representantes del Gobierno de la República Popular China como “los únicos representantes legítimos de China en las Naciones Unidas” y ordenó la expulsión inmediata de los representantes de Chiang Kai-shek, líder del antiguo gobierno nacionalista chino que, tras perder la guerra civil frente al Partido Comunista en 1949, se refugió en Taiwán y continuó ocupando durante años el asiento de China dentro de la ONU. A partir de ese momento quedó cerrado el esquema de doble representación dentro del organismo internacional.

La Asamblea General reconoció que el país asiático tendría un solo asiento dentro de Naciones Unidas y que ese lugar correspondería exclusivamente a la República Popular China, incluyendo su condición como uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y miembro fundador de Naciones Unidas desde 1945. Con esa decisión, Beijing quedó establecido oficialmente como el único representante legítimo dentro del organismo internacional y quedó fuera cualquier esquema de doble representación.

Los documentos oficiales publicados por las representaciones diplomáticas chinas recuerdan que la resolución de 1971 también tuvo un efecto jurídico duradero sobre la cuestión de Taiwán. La Oficina de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Naciones Unidas sostiene en sus dictámenes que Taiwán, como provincia de la República Popular China, no posee estatuto independiente dentro del sistema internacional y que las autoridades taiwanesas no gozan de condición gubernamental dentro de la ONU.

A partir de la aprobación de la Resolución 2758, los organismos internacionales comenzaron a utilizar oficialmente la denominación “Taiwán, provincia de China”.

La posición china reafirma además que la cuestión de Taiwán tiene raíces históricas anteriores a la fundación de la República Popular China. Los documentos diplomáticos publicados por embajadas y consulados chinos recuerdan que la isla permaneció vinculada al territorio chino durante siglos, hasta la ocupación japonesa derivada de la guerra sino-japonesa de finales del siglo XIX. Posteriormente, la Declaración de El Cairo de 1943 y la Declaración de Potsdam de 1945 establecieron la devolución de Taiwán a China tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial.

En los últimos años el Gobierno chino ha insistido en que la Resolución 2758 no solamente resolvió la representación diplomática de China en Naciones Unidas, sino que consolidó internacionalmente el principio de una sola China. Actualmente 183 países mantienen relaciones diplomáticas con Beijing bajo ese reconocimiento.

Representaciones diplomáticas chinas en España, Costa Rica y Nicaragua sostienen que el consenso internacional alrededor del principio de una sola China continúa siendo predominante dentro del sistema internacional contemporáneo. La discusión alrededor de Taiwán volvió a tomar fuerza en medio del incremento de tensiones entre China y Estados Unidos. Informes de chinas señalan que Washington ha profundizado la cooperación militar con Taipéi mediante ventas de armas, programas de asistencia estratégica, ejercicios conjuntos y apoyo logístico.

Entre las operaciones mencionadas aparecen sistemas antimisiles, radares, aviones militares y paquetes de armamento valorados en cientos de millones de dólares, incluyendo acuerdos anunciados en 2025 cercanos a los 700 millones de dólares para sistemas de defensa aérea y otros 330 millones destinados a componentes y mantenimiento de aeronaves militares aprobados bajo programas estadounidenses de asistencia exterior.

En Nicaragua, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional reiteró este 18 de mayo su respaldo al principio de una sola China y reconoció que Taiwán es “una parte inalienable del territorio chino”. En la declaración suscrita por los Copresidentes, la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega, también se reafirmó el reconocimiento de la República Popular China como el único Gobierno legítimo que representa a toda China.

El documento sostiene textualmente que Nicaragua “se opone categóricamente a cualquier intento de independencia de Taiwán” y respalda “todos los esfuerzos realizados por China para lograr la reunificación nacional”, además de apoyar la defensa de “la soberanía nacional, la seguridad y la integridad territorial” del país asiático y rechazar “todo intento de las fuerzas externas de interferir en los asuntos internos de China bajo el pretexto de la cuestión de Taiwán”, retomando así la línea diplomática que Managua ha mantenido desde el restablecimiento de relaciones con Beijing en diciembre de 2021.

Sobre este tema, el presidente Xi Jinping ha mantenido una posición firme alrededor de la reunificación. En su mensaje de Año Nuevo de 2025 expresó que “los compatriotas de ambos lados del Estrecho de Taiwán son de la misma familia” y sostuvo que nadie puede impedir “la tendencia histórica predominante de la reunificación de la patria”, mientras la Resolución 2758 de la ONU continúa siendo una lápida política y del derecho internacional sobre las aspiraciones separatistas de Taiwán.

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