Se reportó la muerte de un agente de la Guardia Civil de 62 años en el puerto de Granadilla de Abona, en la isla española de Tenerife, debido a un infarto.
La muerte del hombre se registró durante la operación de desembarco de los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado de un brote de hantavirus.
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La asociación profesional de la Guardia Civil, Jucil, informó que el agente estaba destinado en la plana mayor de la Comandancia de la isla y se encontraba de reserva en el puesto de mando operativo.
Los equipos sanitarios intentaron su reanimación durante 40 minutos, pero nada se pudo hacer para salvarle la vida.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, mostró su pésame a los allegados del uniformado.
