“El estrecho de Ormuz está abierto, pero cerrado para los petroleros y buques de los enemigos y sus aliados”, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi.
Advirtió que Irán “responderá a cualquier ataque contra sus instalaciones energéticas”, en referencia tanto a infraestructuras petroleras como a otros objetivos vinculados con el sector energético del país.
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En ese caso, las fuerzas iraníes atacarían instalaciones de empresas estadounidenses en la región o de compañías en las que Estados Unidos tenga participación. Sostuvo que Teherán “sin duda responderá a estos ataques” y que, al mismo tiempo, actuará “con cautela para no atacar zonas densamente pobladas”.
Este sábado, el presidente de los Estados Unidos, afirmó que varios países afectados por la crisis que generó el bloqueo del estrecho de Ormuz enviarían sus buques de guerra para desbloquearlo. Mencionó que esperaba que entre ellos se encontraran “China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros”.
