Tras la elección del nuevo ayatolá, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, transmitió a Irán el constante apoyo de su país.
“Ahora, cuando Irán enfrenta una agresión armada, su labor en este alto cargo, sin duda, requerirá gran valentía y abnegación. Estoy seguro de que continuará con honor la obra de su padre y logrará unir al pueblo iraní frente a duras pruebas”, se dirigió Putin al líder supremo iraní (Seyed Mojtabá Jameneí).
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El presidente ruso reafirmó el “apoyo inquebrantable” a Teherán, así como la “solidaridad con los amigos iraníes”.
“Rusia ha sido y seguirá siendo un socio fiable de la República Islámica”, manifestó el mandatario. Al dirigirse a Seyed Mojtabá Jameneí, dijo que le desea “éxitos en la resolución de las difíciles tareas que tiene por delante”, así como “buena salud y fortaleza de espíritu”.
