Tras la detención de un niño ecuatoriano de cinco años, Liam Conejo Ramos, por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, se generó una nueva controversia en materia de derechos humanos y políticas migratorias.
El operativo que se ejecutó en Columbia Heights, un suburbio de Mineápolis, Minnesota, genera una fuerte ola de indignación nacional e internacional, movilizaciones desde organizaciones sociales, repudios de legisladores y atención diplomática desde Ecuador.
Agentes de ICE interceptaron a Liam y a su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, cuando ambos regresaban a su casa desde el preescolar en Columbia Heights, según funcionarios del distrito escolar.
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A pesar de que la familia tenía un caso de asilo activo sin orden de deportación ordenada, la trasladaron a un centro de detención familiar en Texas tras el operativo.
Autoridades educativas y testigos denunciaron que poco después de la detención del padre, agentes habrían instruido al menor para que tocara la puerta de su casa con el fin de verificar si había otras personas adentro — una acción descrita por líderes escolares como usar al niño “como cebo” para facilitar la operación. Según el distrito escolar de Columbia Heights, otro adulto en la escena había ofrecido cuidar al menor, pero esa petición la rechazó los agentes.
