Como una grave violación al derecho internacional, calificó el Gobierno de China la detención de un petrolero de bandera rusa por parte de Estados Unidos en aguas internacionales.
Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que la incautación de buques de terceros países en alta mar carece de fundamento jurídico, vulnera los principios de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y atenta contra la soberanía y la seguridad de otros Estados.
Leer Aquí: Petro y Trump sostienen conversación telefónica
“La detención arbitraria de buques extranjeros en aguas internacionales constituye una grave violación del derecho internacional”, subrayó la vocera, al rechazar las sanciones unilaterales promovidas por Washington, las cuales —recordó— no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Recordó que su país se opone de forma consistente a las sanciones unilaterales ilegales impuestas fuera del marco de Naciones Unidas impuestas por Estados Unidos y otros países, al considerar que socavan el orden internacional basado en normas, debilitan el multilateralismo y normalizan el uso de la fuerza y la coerción económica como herramientas de política exterior.
Ning señaló que ningún Estado tiene derecho a emplear la fuerza contra buques debidamente registrados en jurisdicciones de otros países, en concordancia con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que establece el principio de libertad de navegación en aguas internacionales.
