El restaurante Gamberro, en Zaragoza y recomendado por la Guía Michelin, vivió un robo insólito: un cliente se llevó uno de los famosos patitos de goma decorativos y horas después publicó una reseña que hizo sonreír a todos.
El equipo del local detectó la desaparición de un patito con diseño de Batman al revisar las cámaras. Marta, copropietaria, contó que las imágenes muestran al cliente guardando la figura en su bolsillo. Al confrontarlo, María, otra de las propietarias, señaló que el visitante negó los hechos y se marchó.
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Minutos después, el propio ladrón subió la reseña a Google con foto incluida: el patito flotando en una bandeja con agua. “Soy Javier, un chico un poco gamberro que cenó ayer. Tengo el pato, está muy bien cuidado con su piscina. Antes estaba triste en su estantería, le ha cambiado la vida. Un besico”, escribió.
La colección de patitos de Gamberro, con diseños que van desde trajes de empresario hasta uniformes deportivos, es parte de la identidad del restaurante. Las propietarias destacan la dedicación al cuidado de cada detalle y el episodio provocó curiosidad y apoyo en redes sociales, donde los usuarios compartieron sus propios relatos de robos curiosos en restaurantes.
