La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (Unrwa) ha emitido una urgente advertencia sobre la “inminente hambruna” en la Franja de Gaza, consecuencia directa del genocidio israelí contra el pueblo palestino y el bloqueo continuado de la ayuda humanitaria.
Unrwa denunció que millones de personas se enfrentan a una inseguridad alimentaria extrema debido al asedio israelí, que ha mantenido cerrados los cruces terrestres durante 236 de los 450 días de bloqueo, dificultando gravemente el acceso a alimentos, medicamentos, agua y otros productos básicos.
La agencia hizo un llamado a la comunidad internacional para actuar de manera urgente y brindar ayuda vital a los civiles atrapados en Gaza.

La crisis humanitaria es cada vez más grave: más de 2 millones de personas han sido desplazadas por los bombardeos y crímenes de guerra israelíes. De manera alarmante, unas 12.500 personas con cáncer corren el riesgo de morir por la falta de tratamiento, mientras que 350 mil pacientes con enfermedades crónicas enfrentan una grave escasez de medicamentos.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó que los hospitales en Gaza “se han convertido en campos de batalla” y que el sistema de salud está “bajo grave amenaza”. Además, denunció la evacuación forzada del hospital Kamal Adwan, ubicado en el norte de Gaza, y la detención de su director, el Dr. Hussam Abu Safiya.
El bloqueo israelí ha exacerbado la hambruna, especialmente en el norte de Gaza, donde miles de personas han huido hacia el sur buscando refugio.
Desde el 7 de octubre de 2023, cerca de 2 millones de desplazados viven en condiciones extremas, expuestos a bajas temperaturas y fuertes lluvias que han destruido numerosas tiendas de campaña.