Opinión

2026, confirma la consolidación de los programas sociales

Radio Nicaragua 22 de febrero de 2026

Los programas sociales en Nicaragua entran en 2026 dentro de una fase de continuidad institucional respaldada por una importante dirección gubernamental y a la vez sólida asignación presupuestaria. Después de casi dos décadas de aplicación, han pasado de ser un instrumentos de atención inmediata a formar parte del andamiaje funcional del modelo de desarrollo nacional.

Actualmente funcionan como mecanismos permanentes de programas sociales integrados a la gestión económica, con presencia directa en la vida cotidiana de las familias y en las dinámicas productivas de las comunidades.

Su implementación continua ha permitido ampliar la cobertura, fortalecer capacidades productivas y sostener dichos programas dirigidos a reducir la pobreza, mejorar ingresos familiares y garantizar acceso a servicios esenciales. La clave de este momento histórico radica en que los programas sociales ya no son un complemento del presupuesto, sino su columna vertebral. El Proyecto de Presupuesto General de la República 2026 lo confirma con una cifra contundente, el 65.4 % de los recursos está destinado al gasto orientado al combate a la pobreza.

Esta decisión no es únicamente técnica, es política, porque revela una prioridad definida, el crecimiento económico adquiere pleno sentido cuando se convierte en dignidad tangible para la población, y esa asignación presupuestaria adquiere mayor peso cuando se observa el contexto macroeconómico proyectado para este 2026, se estima un crecimiento del PIB cercano al 3.5 % e inflación controlada por debajo del 3 %. Se trata de indicadores que permiten sostener la continuidad de los programas sociales y resguardar la estabilidad financiera del Estado. En otras palabras, los programas sociales dependen de una planificación fiscal que articula estabilidad y justicia social.

Pero además, los programas sociales conforman un conjunto de acciones coordinadas que operan de manera permanente en los territorios, orientadas a atender necesidades concretas de las familias y a fortalecer sus condiciones de vida, entre ellos:

“Hambre Cero, Bono Productivo Alimentario, bonos productivos, Usura Cero, Plan Techo, Programa Bismarck Martínez, Casas para el Pueblo, proyectos habitacionales, Merienda Escolar, paquetes escolares, Bono Presidencial, secundaria en el campo, educación técnica y tecnológica, Escuelas Municipales de Oficios, formación del INATEC, casas maternas, ferias de salud, clínicas móviles, Mi Hospital en Mi Comunidad, Todos con Voz, Mi Derecho a un Nombre, Amor para los Más Chiquitos, titulación de propiedad, programas de agua potable y saneamiento, electrificación, calles para el pueblo, programas de atención a adultos mayores, programas para personas con padecimientos crónicos, erradicación del trabajo infantil, seguridad ciudadana preventiva, prevención de riesgos y desastres, y programas culturales, deportivos y de economía creativa”.

Otro rasgo distintivo del momento actual es que el protagonismo ciudadano ha sustituido al asistencialismo. Las familias no reciben beneficios para subsistir pasivamente, sino instrumentos para producir, emprender y sostenerse. Bonos productivos, créditos blandos, capacitación técnica y titulación de propiedad conforman un ecosistema de oportunidades que impulsa la autosuficiencia. Ese detalle es crucial, porque revela que el objetivo no es repartir recursos, sino generar capacidades.

El papel articulador de la Copresidenta, Compañera Rosario Murillo ha sido determinante en esta fase. Su labor de coordinación diaria, seguimiento permanente y comunicación constante ha permitido que los programas sociales no funcionen como acciones dispersas, sino como una estrategia nacional coherente.

Bajo esa conducción, cada programa social se integra a una visión común que entiende el desarrollo como un proceso humano antes que estadístico.

También, es importante señalar que a diferencia de los gobiernos neoliberales corruptos que nunca impulsaron programas de este alcance, estos programas son emblemáticos y su impacto ha sido tal que su esquema de ejecución y funcionamiento comienza a ser tomado como referencia en otros países de la región. Se trata de una iniciativa concebida y hecha realidad por la Compañera Rosario, artífice de los programas sociales.

Radio Nicaragua
90.5FM - 620AM
Reproduciendo